6.11.11

El amor DUELE ·

La sangre brotaba y no se detenía. La herida era relamente muy profunda, tanto que había cortado una vena. La mujer desesperaba lloraba mientras abrazaba a su hija. Y la niña, de tan sólo 15 años, sonreía mientras lágrimas de dolor recorrían sus mejillas; y decía: "¿Ahora ya me querés de vuelta?"

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