10.4.10

BMF

El sólo nombrar su nombre me cambia la cara, me pongo tiesa y mi sonrisa se curva hacia abajo, las comisuras de mis labios caen. Mi ojos comienzan a humedecerse, y los abro bien grande para que las lágrimas no caigan por mis mejillas y se sequen en mis ojos, pero casi nunca lo logro. Es que es tan difícil. También la palabra mortal que la alejó de mi da un efecto bastante malo en mi. Y más ver gente que sigue viva, y pensar es tan injusto que ella no. Pienso en todo lo que vivimos, desde que nací hasta el último martes de vida que tubo. Pensar que no la vi ese Viernes último. Me siento culpable por quizá no haberla acompañado en estos meses, años de sufrimiento, mi madre, su mejor amiga, me quita todas las culpas de encima, pero para mí es porque es mi madre, que otra cosa me va a decir?! Lo único que es totalmente seguro es que la extraño, como me extraño a mi misma tantas veces que me veo en el espejo, o que reflexiono las cosas que hago, las extraño seguramente muchisimo más, ya que esa vieja yo poco a poco va volviendo, pero ella nunca lo hará!

No hay comentarios.:

Publicar un comentario